San Jacinto, Bolivar

Tejiendo Sueños

Las tradicionales y coloridas hamacas que se venden en ferias de artesanías se hacen con la técnica de tejido en telar vertical, una estructura cuadrada de madera donde se montan cuidadosamente los hilos separados uno de otro para luego empezar el proceso de tejido horizontalmente, el cual lo hacen de pie. El municipio de San Jacinto en el departamento de Bolivar, es reconocido porque así como en otras comunidades artesanales, muchos de sus habitantes se dedican a este oficio, de ahí el popular nombre de Tejidos de San Jacinto.

Las mujeres y hombres que hacen parte de esta comunidad de tejedores, se unen bajo asociaciones y cooperativas con el fin de unir esfuerzos y gestionarse como comunidad para generar ingresos compartidos y buscar apoyo de organizaciones públicas y privadas. Es así como conocí la asociación que lidera Damaris Buelvas, una líder comunitaria que además de velar por el desarrollo equitativo de quienes hacen parte de este grupo, hace contactos comerciales para ofrecer los diferentes productos que se pueden hacer con estos tejidos.

Los tejidos de san jacinto tienen un espacio muy especial en el proceso de creación de Manosabia porque fue la primera técnica con la que empezamos a explorar, tal vez por la atracción que despertó el universo de posibilidades en diseños y en la combinación de colores de los hilos con los que se trabajan. Sin embargo, dibujando sobre un papel lo que esperaba que Damaris, la artista artesana, tradujera en tejido, me di cuenta que el camino no iba a ser fácil.

Con el tiempo, en el camino de aciertos y desaciertos mientras logramos entender el lenguaje del telar y sus posibilidades, pudimos aportar en la creación de nuevos diseños que hoy en día podemos decir tienen nuestra marca. Lo emocionante de todo este trabajo con esta comunidad es que la creatividad cada vez se expande más, la imaginación vuela entre colores y formas a la que queremos dar vida e integrar a los objetos que creamos.